Vamos mucho al cine, es mi hábito pernicioso.
Hemos ido al cine de vez en cuando: vemos cada porquería a veces…Pero cuando salgo del cine salgo fuera del mundo, ni siquiera reconozco las cosas. Hasta duele. Sólo deberíamos ir al cine por la noche y enseguida a dormir. Ir durante el día inutiliza el resto del día, de lo boba, tonta y narcotizada que me quedo.
Hemos ido como siempre al cine y salgo medio atontada, de tal manera estoy siempre dispuesta a perder la conciencia de las cosas y a entregarme a la inconsciencia. Sería estupendo un empleo de ir todos los días al cine y después no decir si me ha gustado o no.
He decidido ahora mismo ir al cine porque necesito volver al estado normal.
Para mí basta con ir al cine.
Del libro: “Queridas mías”. Edit. Siruela