”La abrumadora velocidad de la historia del cine no tiene paralelo en la cronología humana. Como un diluvio bíblico, barrió todas las demás artes y las difundió generosamente por la tierra. Cines, estudios, artistas creativos, brotaron como setas de este diluvio. Todo lo que somos, tenemos y hacemos en las películas brota del arte en sí…, ¡del CINE, la alfombra mágica! Yo fui uno de los privilegiados. Se me concedió aferrarme al borde de esta alfombra voladora, subirme a ella, y cabalgar en ella a la aventura. Una auténtica cabalgada…, ¡como cabalgar un meteoro!
Del libro: “Frank Capra, El nombre delante del título”. Autobiografía. T&B Editores.